CONSTRUCCIÓN EN COOPERATIVA EN CANARIAS

proyectos en desarrollo

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La construcción de viviendas en cooperativa es la agrupación de los futuros propietarios de la vivienda, con el único objetivo de ahorrar costes.

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La cooperativa tiene como interés y objetivo común ahorrar costes en el proceso de construcción.

Para ello se forma un grupo de personas interesadas en adquirir una vivienda, que se asocian y crean una cooperativa.

Porque en esta modalidad de construcción se suprime la figura del promotor inmobiliario.

La cooperativa es una entidad sin ánimo de lucro. Los futuros propietarios de las viviendas se asocian y asumen la figura del promotor, son copromotores.

El ahorro a fin de cuentas es el coste del promotor inmobiliario en cualquier construcción convencional.

Una vez formalizada la cooperativa y durante los meses que dure la construcción de las viviendas, los propietarios abonan mensualmente una cuota.

A modo de ejemplo para que te puedas hacer una idea;

  • La cuota se obtiene para cada propietario individualmente. Se calcula el 20%-25% (depende de cada proyecto) del precio de la vivienda individualmente en base al precio de la vivienda que haya escogido (dentro de una promoción de vivienda hay viviendas de diferente precio de acuerdo con sus características.)
  • De ese 20%-25% la Gestora legal de la cooperativa calcula una entrada inicial para formar parte de la cooperativa y define las cuotas mensuales que deberá abonar el cooperativista durante el tiempo que dure la construcción de la vivienda.
  • Tanto la entrada inicial, como las cuotas que se abonan mensualmente son descontadas íntegramente del precio de la vivienda, sin intereses ni comisiones. Por ello el futuro propietario se beneficia de un pago aplazado sin intereses durante la construcción de la vivienda.

Las cooperativas están reguladas por ley;  Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas. 

En el caso de Canarias, la cooperativa se inscribe en el registro de cooperativas de Canarias.

La Gestora, es la responsable de que se cumplan todos los aspectos legales. Desde la negociación del terreno donde se va a edificar, hasta obtener las licencias urbanísticas, aportar los avales bancarios, solicitar los seguros de caución… sin ella no sería posible constituir la cooperativa.

La Gestora es la responsable de coordinar todos los servicios necesarios; técnicos y legales para que el proyecto se culmine con éxito.

Las cuotas mensuales entregadas por los cooperativistas durante la construcción de la vivienda se depositan en una cuenta bancaria, denominada Cuenta de Ley. Por normativa legal este dinero está asegurado mediante aval bancario.

Ningún integrante de la cooperativa o la Gestora puede retirar cantidades libremente de la cuenta. Es la propia entidad bancaria quien controla y tutela los movimientos, durante toda la duración de desarrollo del proyecto.

La cooperativa de viviendas está constituida por los socios (futuros propietarios) y esta se disolverá una vez se haya cumplido su objeto social, cuando se construyan las viviendas.

Los socios cooperativistas forman parte activa durante el proyecto. A través de Asambleas generales pueden tomar decisiones sobre la construcción durante el proyecto. Esto beneficia enormemente la construcción, ya que las decisiones se inclinan por interés de la sociedad en beneficio de las viviendas.

Los socios de la cooperativa son los futuros propietarios de las viviendas que ingresan en la misma mediante un contrato de adhesión y el desembolso de una entrada económica, como parte del precio de costo de la vivienda.

La cuantía de la entrada económica dependerá del proyecto y la vivienda escogida.

Para poder formalizar la cooperativa es necesario que estén todos los socios. Es decir, el total de los propietarios de las viviendas que se van a construir. Con todos los propietarios se formaliza la constitución de la cooperativa.

Con la cooperativa formalizada y la concesión de la licencia de obra se comienza la construcción de las viviendas.

Se formaliza la compra del terreno y se da comienzo a la obra. La obra puede tener una duración de entre 18 y 26 meses, dependiendo de la magnitud del proyecto.

Una vez finalizada la obra todos los propietarios habrán abonado el 20%-25% del valor de la vivienda.

Por ello de cara al banco, ya cumplen el primer requisito. (En una hipoteca el banco concede como máximo el 80% del valor de la propiedad.)

De cara al banco, para solicitar la hipoteca, los propietarios pueden sumarse y solicitarla en la misma entidad, consiguiendo juntos aún, unas mejores condiciones. O también disponen de la libertad de solicitarla cada uno donde lo considere más ventajoso.

Finalizada la obra, entregadas las viviendas y formalizadas las hipotecas el objeto de la cooperativa llega a su fin.

La cooperativa se disuelve. A partir de aquí las viviendas y propietarios se rigen por la comunidad de propietarios y la ley de propiedad horizontal como cualquier otra vivienda.

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